Con los ojos cerrados, oyendo el mar de fondo dejándome llevar por su rumor, por esa sensación de bienestar,veo ante mi tantas tardes, sentada frente a él, admirando su belleza, su majestuosidad. Hipnotizada por los miles y miles de reflejos que le regala el sol como si de miles y miles de pequeñas estrellas se trataran dandole ese toque mágico, sereno que invoca a la paz, a la serenidad…al silencio.
Ese silencio roto tan solo por el crispar de sus olas en la orilla salpicandolo todo de suave y blanca espuma.. y cierras los ojos ante él dejandote llevar por el suave rumor de sus olas, y empiezas a sentir como se va abriendo poco a poco tu alma.
Empiezas a sentir como el vaiven de las olas se va metiendo poco a poco cada vez mas dentro de ti. Va lavando tu alma…va sacando de las entrañas todo aquello que llevas guardado…recuerdos, vivencias buenas, y malas.
A veces, esos recuerdos que tienes tan guardados dentro de ti, que no quieres ni recordar pero las olas se encargan de sacarlo todo fuera.
Y continuas allí, inerte, dejandote llevar aun sabiendote debil ante su oleaje, no te resisites a continuar alli, frente al mar aun sabiendo que sacar fuera esos recuerdos te dolera..que tus ojos empezaran a humedecerse…que tu alma empezara a llorar..te mantienes alli frente a él.
Quieres que el mar te limpie de todo lo que puedas tener guardado
De todo lo que pueda impedirte poder empezar a vivir de nuevo.
No quieres sombras del pasado
No quieres sentir mas el dolor de la soledad
Quieres dejar tu alma limpia, abierta, fresca…
Y pasados esos primeros momentos de dolor, comienzas a sentir de nuevo la paz, la tranquilidad…
El mar, con sus olas empieza a traerte esa mirada que te calma,
Esa voz que te susurra al oido” te quiero mi reina”
El mar te vuelve a traer a la memoria sus palabras, su ternura
La dulzura con que te trata…
Y vuelves a revivir esos primeros encuentros con el.
Cuando empezabas a sentir que eras importante para alguien, cuando empezabas a sentir que esa voz que te hablaba, te empezaba a llegar al corazon, cuando te decía, que él no te pedia nada, salvo tu amistad, que se conformaba solo con saber que tu estabas al otro lado.
Que solo con verle la primera vez, y sentir sus ojos clavados en ti sabias que le querrias, porque solo él habia sabido llegar donde no habia llegado nadie.
Porque solo en su mirada tu te sentias en paz.
Porque solo con mirarte, tu alma se llenaba de vida, de ganas de volver a vivir, de volver a entregarte por completo a alguien.
Porque él con su forma de hablarte, de tratarte ha sabido ir echando fuera esos miedos.
Porque sientes que te da tanto amor, que te hace sentirte segura.
Porque él no ha tenido prisas por entrar en tu corazon, ha ido inteligentemente dejando que el amor fuera fluyendo entre los dos.
Hasta conseguir que hoy el sea el dueño de tu corazón, de tu alma…de tu vida




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